Entorno político, económico y social rumbo al 2012

I.

A poco menos de un año para que se realice el proceso electoral federal mexicano, en el que no sólo se elegirá al presidente de la república para el periodo 2012-2018, sino también a 500 diputados y 128 senadores, los principales actores políticos, así como sus casas partidistas, ya comienzan a prepararse para la contienda.

Los partidos políticos, así como sus posibles candidatos, no sólo se enfrentan a la maquinaria y al marketing político de sus adversarios, sino que, además, se enfrentan a un panorama complejo en donde la economía, la seguridad, la sociedad (con sus organizaciones no gubernamentales, asociaciones civiles y activistas), las crisis financieras europeas, del medio oriente y las de este continente, y la relación con Estados Unidos, juegan un papel fundamental en la obtención de votos, y en la victoria.

La ola generalizada de violencia por la que atraviesa el país, en aumento desde principios del mandato del presidente en turno, Felipe Calderón; la pobreza en todos sus niveles, también en aumento durante los últimos 2 años, según datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, (CONEVAL)[1]; las crisis económicas de Estados Unidos y Europa, la insuficiente creación de empleos[2], el bajo nivel educativo, tanto de docentes, como de estudiantes, si no en todos los niveles, sí por lo menos de básico a medio superior, falta de infraestructura, un sector energético ordeñado hasta el cansancio y poco productivo, la corrupción generaliza y enraizada en instituciones y en la sociedad, y la poca credibilidad de miembros clave del gabinete calderonista, son algunas de las variables que pueden ser aprovechadas, o ignoradas, por quienes encabezan las preferencias partidistas (y en cierta forma, tal vez, ciudadanas) rumbo a la contienda presidencial. Dichas variables pueden también debilitar la frágil permanencia del partido de “alternancia”, relegándolo a un segundo o incluso tercer lugar, en el panorama político mexicano.

Sin embargo, es necesario aclarar que no solamente los principales partidos políticos serán los actores clave de la contienda electoral: también el poder legislativo, el Instituto Federal Electoral, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación y los medios de información afectarán (e influirán) tanto resultados, como opiniones.

II.

Es necesario abordar algunos temas fundamentales referentes al partido de izquierda fundado por priístas históricos como Cuauhtémoc Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo o Heberto Castillo…y unos no tan históricos como Andrés Manuel López Obrador: el Partido de la Revolución Democrática.

Fundado el 5 de mayo de 1989, con ideología de izquierda, y considerado como la tercera fuerza política del país, durante los últimos diez años se ha caracterizado por su incapacidad de generar un sentido de unidad al interior y por la multiplicidad de facciones con propósitos, objetivos e ideales encontrados, y en ocasiones contrapuestos al núcleo ideológico y estatutario del partido[3].

A pesar de que hace cinco años, en el 2006, el PRD tuvo una posibilidad real de posicionarse como primera fuerza política, aún así ha pasado por una constante avalancha de pugnas internas (“tribales”) que lo inhabilitan para generar, proponer y mantener un discurso congruente con su papel dentro del escenario político mexicano. EL PRD se mantiene en una crisis ideológica y estructural, en donde las diferencias entre los miembros de sus muchos grupos bien pueden ser consideradas como su máxima debilidad, y peor defecto.

Sin embargo, en esta ocasión, a diferencia de las elecciones de 1994 y del 2000, en donde el candidato único fue el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, el Sol Azteca tiene, en contraposición de la variable negativa que lo debilita (la división al interior de sí mismo), un punto a su favor: dos posibles candidatos con un posicionamiento y familiaridad relativamente fuerte en la sociedad. De lograr una postura única y cohesionada, este factor puede ser decisivo para un fortalecimiento partidista, producto de la comunión de opiniones en torno al mejor candidato tanto para el partido, como para la sociedad. Sin embargo, en caso de que las posturas de las diferentes tribus resulten irreconciliables en torno a un presidenciable, esta variable se puede convertir en un factor más de ruptura y de fracaso rumbo a las elecciones del 2012.

En cuanto al Partido Revolucionario Institucional, éste se perfila como el más serio y fuerte aspirante al triunfo en 2012.

Entre los factores externos, resalta la insatisfacción generalizada de la sociedad hacia el PAN y sus gobiernos (tanto el federal, como en los estados) y la completa desorganización del PRD. Entre los factores internos, el Revolucionario Institucional ha demostrado una eficiente reestructuración interna, ha reorganizado, reagrupado y fortalecido sus cuadros (a pesar de que algunos miembros clave del partido no estén de acuerdo con algunas posturas del mismo), ha sido un buen negociador tanto al interior del partido, como con las diferentes fuerzas e instituciones políticas del país, y se ha posicionado como la primera fuerza territorial con 19 gobiernos locales y mayoría en la Cámara de Diputados.

En cuanto al PAN, es el que más difícilmente podrá obtener el triunfo, y, en cierta forma, perderá (si no es que ya lo ha perdido) credibilidad y confianza debido al gobierno de Felipe Calderón y su posicionamiento en torno al tratamiento que se le da al fenómeno del crimen organizado y de la seguridad. Asimismo, no tiene cuadros políticos fuertes, hay serios conflictos de intereses, en donde se enfrentan los actores afines al Calderonato, con algunos otros del ala más extrema del partido e incluso con algunos más de la nueva generación del partido, poco interesados en exaltar la ideología política. Otro problema es el número de aspirantes a la candidatura presidencial.

III.

Pero no sólo de candidatos, precandidatos, partidos o alianzas están formadas las elecciones. El Instituto Federal Electoral también forma parte activa y primordial para entender el contexto de crisis institucional por el que a traviesa el país.

Creado en 1990  para vigilar los comicios, el IFE era presidido en un principio, por el Secretario de Gobernación y su Consejo era dominado por el Revolucionario Institucional, siendo un espejo de la Cámara de Diputados (también priísta) cuando se constituía en Colegio Electoral. Ello produjo una inmensa presión política para transformarlo en un órgano autónomo del poder público y, bajo una estructura ciudadana, organizó las elecciones trienales desde 1997 a la fecha.[4]

Dicho organismo solicitó, para su presupuesto de 2012, la cantidad de 15 mil 992 millones de pesos. Ante esto, y luego de reunirse con el titular del IFE, Leonardo Valdés Zurita, el presidente de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública de la Cámara de Diputados, el priísta Alfonso Navarrete Prida, dijo que el incremento que solicitó el instituto electoral a su gato corriente es de alrededor del cinco por ciento con respecto a este año, por lo que no existe una sobre estimación del gasto.

En las elecciones del 2006 se emitieron casi 42 millones de votos, si estos números se repitieran, el costo de cada voto sería de 380 pesos…

Valdés Zurita informó que el presupuesto presentado consta de tres componentes: el concerniente a base, que es de 5 mil 700 millones, que es el costo de operación ordinario del IFE; el de proyectos, que consta de 5 mil 292 millones de pesos, donde entra el costo de los comicios de 2012. El resto, mencionó el consejero presidente, de 5 millones, corresponde a prerrogativas de los partidos políticos.

Van algunos datos:

En las elecciones del 2006 se emitieron casi 42 millones de votos, si estos números se repitieran, el costo de cada voto sería de 380 pesos…

El IFE pagó 406 mil pesos por monitorear las redes sociales durante poco más de mes y medio. En los informes de contrataciones del Instituto, disponibles en su página de internet, se encuentra información sobre la empresa Nglobe, la encargada de monitorear twitter, principalmente, del 10 de noviembre al 31 de diciembre de 2010. Actualmente, el Consejero Presidente del Instituto tiene mil 506 seguidores en su cuenta de twitter. Relativamente pocos para el gasto.

Aparte del tema de costos al interior, el IFE sobreregula a los partidos políticos, ha cambiado en repetidas ocasiones la legislación electoral, acapara, polémicamente, facultades exclusivas del Congreso y todo indica que costará muy caro a los ciudadanos en el 2012. La democracia electoral es compleja, susceptible de ser defraudada y, más aun, no funciona para terminar con las viejas prácticas de captación de votos: “operación tamal”, “ratón loco” acarreo, mapachismo, embarazo de urnas, etc.

IV.

Otro tema de suma importancia que ha afectado a las elecciones (municipales y estatales, hasta ahora) es el del crimen organizado, el narcotráfico y la “guerra” que el gobierno federal ha emprendido para  erradicar estos elementos nocivos para la sociedad.

Para este punto, rescato algunos de los puntos más importantes del fenómeno:

1. En cualquier elección democrática, los partidos de oposición siempre critican las políticas del titular del ejecutivo. Esta táctica es especialmente acertada cuando el país está involucrado en una guerra larga y costosa. Recuérdese, por ejemplo, las elecciones de 2008 en Estados Unidos y al entonces candidato Barack Obama y la crítica de las políticas de la administración Bush respecto a Irak y Afganistán. Esta estrategia es lo que estamos viendo ahora en México con la oposición del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y Partido Revolucionario Democrático (PRD) al criticar la forma en la que la administración de Felipe Calderón, quien pertenece al Partido Acción Nacional, ha procesado su guerra contra los carteles mexicanos.

Una de las tácticas que los partidos de oposición, especialmente el PRI, parecen estar practicando en la actualidad es la idea de que si son elegidos van a revertir la política de Calderón de perseguir con mano dura a los cárteles, y tratarán de llegar a algún tipo de acuerdo o negociación con ellos. Esta política implicaría levantar la presión del gobierno contra los grupos delictivos y por lo tanto (aparentemente) la reducción del nivel de violencia que sacude al país. En efecto, esta estratagema sería un retorno al statu quo durante los gobiernos priístas Otra cosa importante para recordar es que mientras la enérgica postura de México contra narcotraficantes, secuestradores, y demás fauna criminal se asocia más con el Presidente Calderón, la política de usar a los militares contra los cárteles se estableció durante la administración del Presidente Vicente Fox, que declaró la “madre de todas las batallas” contra los capos en enero de 2005.

Si bien esta retórica política puede ser eficaz para aprovechar el descontento público con la situación actual en México – y tal vez la obtención de votos para los partidos de oposición – el entorno actual en México es muy diferente de lo que fue en la década de 1990. Ahora no importa quién gane las elecciones de 2012, el nuevo presidente tendrá variadas opciones diferentes a la de mantener la campaña contra los carteles mexicanos.

2. La violencia en el México de hoy tiene una dinámica muy diferente de la violencia que ocurrió, por ejemplo, en Colombia a finales de 1980. En Colombia, en ese momento, Pablo Escobar le declaró la guerra al gobierno, y su equipo de sicarios llevó a cabo ataques terroristas, como la destrucción de la sede del Departamento de Seguridad con un camión bomba, o el bombardeo de un avión civil en un intento de matar a un candidato presidencial, entre otras operaciones. Escobar pensó que sus ataques podrían intimidar al gobierno colombiano. Este es aparentemente el tipo de estrategia por parte del crimen organizado que se está discutiendo actualmente en México, sin embargo, es una percepción falsa. Por otro lado, en Colombia, los ataques sólo sirvieron para fortalecer la opinión pública y posicionarla en contra del narcotráfico.

La mayor parte de la violencia en México se da actualmente entre grupos antagónicos. A pesar de la violencia que se ve dirigida contra los agentes de la policía mexicana no es debido a su status judicial, sino más bien al hecho de que tal o cual elemento policial (o del ejército) está dentro de la nómina de un cártel de la competencia. Ciertamente, hay excepciones a esto, pero los ataques contra el gobierno son por lo general intentos de socavar la red de apoyo de un cártel de la competencia y no actos de venganza contra el gobierno. Grupos como el Cartel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) incluso han producido y distribuido declaraciones en vídeo en donde aclaran que no quieren luchar contra el gobierno federal y los militares, sino sólo con aquel personal castrense o policial corrompido por el crimen organizado y alineado con sus enemigos.

Esto significa que, aunque la dinámica del ejército y la policía federal mexicana se enfoque en operaciones contra el contrabando de drogas, la guerra entre los cárteles (y las facciones de los carteles) continuaría.

Siéntanse libres de comentar lo que les venga en gana.


[1] Por mencionar sólo un ejemplo, el CONEVAL indica que hay 57.7 millones de mexicanos que enfrentan pobreza patrimonial (Para su consulta, disponible en http://medusa.coneval.gob.mx/ )

[2] El titular de la Secretaría de Hacienda destacó hace unas semanas, que la tasa de desempleo en el país es muy inferior al promedio del grupo que conforma la OCDE

[3] Por mencionar sólo un ejemplo, recordemos al Movimiento de Regeneración Nacional de López Obrador, o al recién creado Demócratas de Izquierda, que impulsará su candidatura presidencial rumbo a 2012.

[4] Eduardo Revilla. El Economista, lunes 01 de agosto de 2011. Pág. 12.

About these ads
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s